Premio Nobel de Economía 2017

La Real Academia de las Ciencias de Suecia premió el pasado lunes 9 de octubre con el Premio Nobel de Economía a Richard H. Thaler, por sus investigaciones acerca de la psicología en la economía dentro del campo de la economía conductual.

La economía conductual difiere de la economía tradicional, que asumía que las personas disponían actuaban racionalmente en su propio interés, lo cual dista mucho de la realidad. La perspectiva conductual incorpora a la economía un análisis más realista de cómo piensan y actúan las personas cuando toman decisiones económicas. Thaler redefinió este análisis incorporando elementos psicológicos que influyen de forma sistemática en la toma de estas decisiones. En último término, su novedoso enfoque permite diseñar medidas e instituciones que incrementen los beneficios para el conjunto de la sociedad.

El galardón reconoce el trabajo de Thaler por integrar la economía y la psicología, explorando “cómo las limitaciones en el raciocinio, las preferencias sociales y la falta de autocontrol afectan a las decisiones individuales y a las tendencias en el mercado”. No en vano, Thaler no dudó en ponerse una camiseta con el mensaje “Quasi racional” en alusión a su primer libro Quasi racional Economics (1991). Tampoco es casual que, ante la clásica pregunta acerca de qué pensaba hacer con tanto dinero, respondiera que gastarlo “tan irracionalmente como sea posible”.

No me extenderé acerca de las teorías de Thaler. Creo que es mejor leer sus libros, en especial Nudge (2009), traducido al castellano como Un pequeño empujoncito. Este libro, considerado por el Financial Times como uno de los mejores libros sobre finanzas, muestra lo propensos a cometer errores que somos los humanos. Cada día tomamos decisiones relativas a nuestra salud, a nuestras finanzas o a nuestro bienestar. Desafortunadamente, nuestros prejuicios nos llevan al desacierto. Según Thaler hay una serie de “arquitectos de elección” (padres, profesores, médicos…) que nos pueden dar un “pequeño empujoncito” que compense este error humano. La “teoría del empujón” se basa en una premisa tan simple como que, entre dos opciones, las personas escogen a menudo la que es más fácil sobre la que es más adecuada. Por ejemplo, es probable que esta noche de viernes me tome una pizza en vez de algo más saludable.

Thaler fue de los primeros en ver la importancia de las contribuciones de Daniel Kahneman (que recibió el Premio Nobel en 2002 por ayudar a desarrollar la misma área de conocimiento) para la ciencia económica en la década de 1970, y recogió el testigo del psicólogo israelí en el ámbito de la experimentación psicológica. En un típico experimento de Thaler para mostrar la irracionalidad de la toma de decisiones financieras, se llevan a cabo dos encuestas distintas. En una se pregunta a los entrevistados cuánto pagarían por la cura de una enfermedad mortal si tienen una probabilidad de haberla contraído del 0,001%. En la otra, se pide que cifren cuánto cobrarían por exponerse trabajando a una enfermedad mortal con unas probabilidades estimadas de contraerla del 0,001%. En ambas cuestiones las probabilidades de sufrir la enfermedad son idénticas. Sin embargo, los encuestados preferían cobrar mucho más por el trabajo que lo que ofrecían pagar por la cura.

Para quien desee una visión general de la extensa contribución a la ciencia económica de Richard H. Thaler, recomiendo también su reciente libro Todo lo que he aprendido con la psicología económica, en el que detalla con gran humor y viveza su carrera como economista desde sus inicios.

Thaler nació en Nueva Jersey (Estados Unidos) en 1945 y actualmente es profesor de la Universidad de Chicago. Este premio está dotado con 9 millones de coronas suecas (943.784 euros).

 

 

 

Un comentario en “Premio Nobel de Economía 2017

  1. Interesante, sobre todo saber que la economía se puede tratar con humor, porque lo cierto es que a veces hay pocas cosas tan tostón e incomprensibles que el funcionamiento de la economía real. Seguramente por la influencia de sujetos que atacan directamente las bases de la misma, reventando cualquier teoría macro y micro económica por un mero afán personal de lucro. Estos tipos también tienen su apartado de estudio en la psicología, porque son auténticos psicópatas.
    Me ha encantado la teoría del empujón por su simpleza. A ver si me llega ese “empujoncito” y me pongo al día con este blog en el que siempre aprendo algo nuevo (aunque reconozco que lo de la praxeología y la epistemología lo olvido de modo casi inmediato, donde esté un “penalti y expulsión”…).

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